sobre sus montañas, casi a las faldas de ellas se han ido colocando como arañas estáticas las casas de los habitantes. y es que las columnas que las levantan para nivelar la construcción, manchan los cerros y los hacen parecer el más hermoso recinto para la menos armoniosa exposición estructural.
al continuar bajando la mirada, se encuentran sus calles llenas de estampidas de muebles de lámina que fueron rodeando un ancho río que ahora está vacío.
1 comentario:
:O
aurelio, me gusto mucho lo que me firmaste! en el ente del sol
saludos arqui ;)
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