miércoles, 9 de diciembre de 2009

jueves, 1 de octubre de 2009

palabras bonitas

"Los mortales habitan en la medida en que reciben el cielo como cielo. Dejan al sol y a la luna seguir su viaje; a las estrellas su ruta; a las estaciones del año, su bendici6n y su injuria; no hacen de la noche día ni del día una carrera sin reposo. Los mortales habitan en la medida en que esperan a los divi­ nos como divinos. Esperando les sostienen lo inesperado yendo al encuentro de ellos; esperan las señas de su advenimiento y no des­conocen los signos de su ausencia. No se hacen sus dioses ni prac­tican el culto a Idolos. En la desgracia esperan aun la salvación que se les ha quitado.

Los mortales habitan en la medida en que conducen su esen­cia propia -ser capaces de la muerte como muerte-al uso de esta capacidad, para que sea una buena muerte. Conducir a los morta­les a la esencia de la muerte no significa en absoluto poner como meta la muerte en tanto que nada vacía; tampoco quiere decir ensombrecer el habitar con una mirada ciega dirigida fijamente al fin. "

Heidegger. Construir, Habitar, Pensar.

miércoles, 13 de mayo de 2009

fue lo de hoy

cuando abrí la libreta estaba ahí: un dibujo de un copón con las tres letras claramente definidas: JHS!! Para Aurelio de Jesi, dice. y mientras, escuchaba una de esas canciones qu eme llean de esperanza el corazón.

esto se lo debo a JAGS, quien en catequesis, los enseñó a dibujarlo, a valorarlo y a amarlo.

hoy, Jorge y Jesi, me dieron un reonfortantísimo abrazo.

martes, 17 de marzo de 2009

hooo

inevitable es constantemente tener sonando en la cabeza ... "there is no design for life, there is not devils haircut in my mind, there is not a wonderwall to climb or step around. but there is a slideshow and it is so slow flashing through my mind. today was the day, but only for the first time i hope it is not the las time.. hoooo."

y mientras el cello inunda mi cabeza, las imágene que veo, que están llenas de colores, solo me hacen pensar en la idea que tengo de ellas antes de que existieran.

dibujadas, fotografiadas y hasta a veces vistas.

sábado, 7 de marzo de 2009

its our job. to breathe

la arquitectura es música!!!!



al fín, lo comprendí.

con la inclusión del vibrato, las alteracions, matices, métrica y todo lo demás, mqueda más claro que nunca. y yo...


soy feliz!!!

hasta luego. me marcho a vocalizar.

sábado, 28 de febrero de 2009

hoy: para la abuelita

durante la madrugada, la angustia me ayudó a dormir. ésta vez no era el cansancio, si no el fuerte deseo de que al cerrar los ojos y apretarlos con fuerza, todo hubiera pasado. las lágrimas que esta familia había derramado con amor, ya estarían secas... y hasta aprovechadas por el piso sobre el que cayeron. la tranquilidad y serenidad de la paz, se había apoderado ya de ellos, y sus suaves sonrisas volvían a sus bellos rostros.

avanzábamos en la carretera. a veces, con los ojos abiertos, y mucho tiempo más, deseando aquello con los ojos bien apretados, pero casi siempre, fue de noche.

cuando ya amanecía, y mientras mis ojos estaban abiertos, vi un pueblito... el más mimetizado que he visto en toda mi vida (sobre la montaña se colocaban casitas del color de la tierra). el Sol, comenzaba a alzarse en el cieloo lleno de azul, y fue inevitable acordarme de la luna de anoche y sonreir. Supe así, que Dios (estaba muy cerca de nosotros) nos había concedido todo lo deseado.

Llegué a esta Ciudad que tiene una O preciosa en su nombre. Yo, seguía abrazando a Ana con amor. pero sobre todo, la abuelita estaba más viva que anoche.

Entonces, volví a cerrar los ojos, hablé con mi familia, agradecí con fuerza y vi el rostro glorioso de mi angel.

martes, 27 de enero de 2009

las ciudades bipolares

ésta ciudad está muy bien resguardada por montañas que parecen gigantes musculosos, listos para romper los vientos, calmar los huracanes y regalarles a los habitantes hermosos espectáculos cada que los rayos del Sol peinan una de ellas para iluminar delicadamente la de enfrente y dejar su brillo en los cielos, pintándolo multicolores.

sobre sus montañas, casi a las faldas de ellas se han ido colocando como arañas estáticas las casas de los habitantes. y es que las columnas que las levantan para nivelar la construcción, manchan los cerros y los hacen parecer el más hermoso recinto para la menos armoniosa exposición estructural.

al continuar bajando la mirada, se encuentran sus calles llenas de estampidas de muebles de lámina que fueron rodeando un ancho río que ahora está vacío.

el triciclo

estaba aún en el país leonés. ya dentro de la ciudad de León, tenía que caminar bordeando un río hasta llegar al albergue. 

esta ciudad, parecía un poco diferente al resto de los pueblos y sus accesos a la calle mayor. encontrar el albergue parecía un poco más difícil y solo tenía de referencia la plaza de toros.

al llegar al albergue todo parecía volver a la normalidad: - tu nombre y numero de pasaporte. ah y tu credencial de peregrino. - me dijo.

entré a la habitación después de cumplir con el trámite y pagar mi cuota de peregrino y... todo volvió a parecer normal. como venía siendo desde varios días atrás: encantador.

entre una de las personas con las que llegué al albergue, estaba John, un canadiense que apenas estaba decidiendo si entrar o no al camino, pero como para hospedarse necesitaba su credencial de peregrino,  me pidió que lo acompañara y yo accedí. entonces fuimos al otro albergue de la ciudad, donde daban las credenciales.

al llegar ahí, entramos, se registró y conocimos el convento. en el patio, había unas mesitas y sillas donde había muchos peregrinos leyendo y escribiendo. entre ellos, había uno que llamó mi atención particular. estaba leyendo y al lado de él había una bicicleta peculiar. más bien era como un triciclo, casi en el piso. tenía un asiento especialmente cómodo, pero con los pedales un poco elevados respecto a dicho asiento y sin la pequeña plataforma sobre la que se colocan los pies. 

mi amigo John, comenzó a tomarle fotos al artefacto así que el dueño, de quien desconozco su nombre pero sé que es español, me pidió que le preguntara si quería moverlo para que saliera mejor la foto, ya que dicho artefacto se encontraba al lado de otras bicicletas, algunos bastones y muchos otros accesorios del peregrino. 

John respondió que no, pues ya le había tomado varias fotos con su cámara rosa.

me despedí de él y le dije lo de siempre y de todo corazón: buen camino!!! y así regresé a mi albergue y pasé la noche feliz, como ya se me estaba haciendo costumbre. 

me levanté a las 6:30 de nuevo, me vestí, recogí mis cosas y comencé a caminar...

saliendo de León, para llegar a La Virgen del Camino, se camina al lado de muchas calles de subida. en una de esas sucedió la maravillosa escena: escuché un grito: 
- Hey! 

giré la cabeza y ahí estaba él. moviendo las manos vigorosamente, tanto para saludarme como para hacer girar las ruedas de su triciclo. me fijé entonces que entre su equipaje se encontraban un par de muletas que iban justo atrás del asiento y apenas adelante de una banderita que se agitaba tan vigorosamente como sus manos.
- Buen Camino Peregrino!!!!- me gritó y entendí todo.

entonces, se me conmovió tanto el alma que inmediatamente se me hizo un nudo en la garganta y comenzaron a escurrir lágrimas en mis mejillas. 

y a él, no lo olvidé por el resto de los días que he vivido.

martes, 20 de enero de 2009

en el aire

ese día vi el aire. recuerdo muy bien que era el segundo día que caminaba siguiendo al Sol. el fin de la Tierra me esperaba y yo estaba ansioso por meterme en bosques, encontrar esas fuentes que esperaba, las cascadas y agujeros sobre la tierra que me dejaron los que pasaron más temprano por ahí.

las ampoyas del día anterior pasaban cada vez más desapercibidas. mientras, daba un paso más. y esque al fondo, el perfil de millones de pinos delante de un cielo más encantador que nunca y con las nubes más dulces que jamás haya visto me estaba esperando. había un rebaño también y dos perros que corrían en círculos y le ladraban jugando al pastor.

yo estaba maravillado y no podía quitar mis ojos de la escena, hasta que el cuello me comenzó a doler por la inclinación a la izquierda y el peso de la mochila (quise pensar). además, estaba caminando un poco hacia los lados, como serpenteando, pues había dejado de ver el camino trazado.

comencé a ver todo lo demás que me rodeaba y poco a poco me maravilaba más: un viñedo, que parecía no tener fín, subía suavemente por una colina hasta desaparecer y fundirse con el cielo a mi derecha. atrás, sobre una colina, el hermoso pueblo de Villamayor de Monjardín y sus elegantes torres que anunciaban su presencia. en todo mi lado izquierdo (desde atrás hasta el horizonte) las montañas que resguardaban aquel bosquecito que me hacía tan feliz. y muy en frente de mí, atrás de una montaña con una corteza impresionante, se escondían varios molinos de viento.

aquello era como un sueño y yo estaba más que feliz.

conciente de ese sentimiento, cerré los ojos, sonreí, agaché un poco la cabeza e intenté mirar mi corazón. abrí los ojos y conforme fui subiendo la mirada, comencé a ver el aire, las partículas que lo forman, la luz que lo enuelve, el aroma que tiene. el color y el sabor, su densidad, tamaño y brillo. y nuevamente, Dios estaba ahí: en el aire.