lunes, 14 de julio de 2008

un día escribiré un libro al que le pondré una dedicatoria hermosa en la primera página




el verde de las hojas de las plantas, el azul del cielo y también el gris y los mil millones de colores que aparecen cada atardecer, la aurora boreal, escuchar en vivo tu música favorita, el sonido del viento moviendo las hojas de los árboles, contemplar el nacimiento de tu hijo, acostarse en el pasto, tocar el agua del mar, enterrar los pies en la arena, ver la sonrisa de un niño, ver las chispas de las luces de bengala, oler rico y que alguien se fije en tu aroma, sentir el viento en tu cara, la oportunidad de leer un libro hermoso, enamorarte de unos ojos bonitos, la gracia de ponerse por primera vez una corbata o unos tacones, mojarse en la lluvia, abrazar un árbol, una paleta en forma de corazón, provocar la sonrisa de un bebé, poder Comulgar, dar un saludo de paz, sentir como vibra la tierra al rezar el Padre Nuestro, hacer angelitos en la nieve, recibir una carta de tus papás, abrazar a tu famlia, llorar de gusto, llorar de emoción, llorar porque sientes la presencia de Dios.

1 comentario:

Marisol dijo...

Casi todo lo he hecho, menos lo que involucra nieve y un hijo. Y de verdad se siente tan bien, me acuerdo cuando me puse corbata la primera vez.
Hay cosas tan bonitas ahi.